El Enemigo de la Innovación eres Tú (I) | David Rueda

El Enemigo de la Innovación eres Tú (I)

Alarma. Amenaza. ¿Conoces por qué no innovamos más? Por tu culpa. Y por la mía. Revelación que te atrapará una vez leído este artículo.

Algunas razones por las que no innovamos, para empezar:

- Nuestros prejuicios,

- Nuestra autocontemplación,

- Aceptar como dogmas lo que dicen los libros de management,

- Dar por sentado que el cliente es absolutamente apto para adivinar el futuro.

 

Descubramos cuatro enemigos de la innovación. Me apoyaré en los “cuatro pecados capitales que matan la creación de nuevos productos” que reseñó Michael Robert en su libro “El nuevo pensamiento estratégico”. Eso sí, con mis matices.

 

Enemigo nº 1 de la Innovación: Demasiada fe en los clientes.

¿Incitador, verdad? Todos convencidos que nuestros clientes conocen lo que desearán en el futuro ¿?. No hay ni una sola pizca de ciencia. A tu cliente le enseñas un producto y te comentarán como mejorarlo un poco (más bien un poquito). Y tú puedes modificar aquí y allá y obtener una mejora incremental. ¿Y esto qué tiene que ver con la innovación?

Michael Robert citaba estos ejemplos:

  • Ningún cliente de 3M solicitó las notas post-it.
  • Ningún cliente de Sony demandó una videocámara.
  • Ningún cliente de Apple solicitó un iPod.

Dejadme que añada más ejemplos clarificantes:

  • Tampoco demandaron el Chupa Chups español (gritaban solo por un caramelo con más sabor).
  • Tampoco la fregona, también española (demandaban trapos más absorbentes).
  • Tampoco solicitaron tablets o smartphones (lo que suplicaban eran teléfonos móviles pequeñísimos y ligerísimos).

 

LOS ENEMIGOS DE LA INNOVACION ESTAN DENTRO DE TI 1

 

Enemigo nº 2 de la Innovación: Autocomplacencia hacia mi producto de éxito.

Mi producto me ha permitido liderar el sector y me ha hecho creer que soy un gurú del management. Conclusión: Estamos distraidísimos. O despertamos pronto o nos despertarán.

Michael Robert escribía algunos ejemplos:

  • Xerox estaba enamorado de sus copiadoras de tamaño colosal. No vio a Canon con sus copiadoras pequeñas.
  • General Motors adoraba los coches enormes devoradores de gasolina. Ni vio a Toyota y Honda con sus coches pequeños y calidad más que aceptable.

Yo añado algunos más:

  • Kodack contemplaba absorto cómo la calidad de su papel de revelado era mayor y mayor y mayor. ¿Y el potencial de las máquinas digitales?.
  • La industria del cd invirtiendo más y más en la ultracalidad de sonido. Al gran público le bastaba (y sobraba) una calidad mediana en mp3.
  • Conozco bancos que aún invierten en maquinaria pesada con el objeto de personalizar con fotos sus tarjetas de crédito o débito. Orange y el Banco Santander ya arrancaron con un piloto donde el sistema de pago es ¿un plástico? No, el teléfono móvil.

Es cierto. Los enemigos de la innovación que prometí son cuatro. Aunque yo recomiendo ya reflexionar si estos dos están limitando nuestro crecimiento. En brevísimo plazo escribiré el próximo post: “El enemigo de la innovación eres tú (II)“.

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